Continuando la historia, los sucesos continuan produciendo un leve cosquilleo en mi cabeza, y un dolor de panza increíble. Llegando a la Galería Belgrano, ahí en San Isidro, pensando que en mi puta vida había visto una puerta a la izquierda (según me habían indicado) que lleve a un conjunto de oficinas.
Caminabamos con mi novia después de dejar el auto, de puro culo, en el medio de S.I... Ella, obviamente ni bien bajamos, fué derecho al primer local que estaba enfrente del Corsa... Yo entre tanto, con una transpiración que me recorría la cabeza y sentía un calor que dentro de un rato se convertiría en un olor desagradable en mis axilas. Sí, estaba nervioso, cuál hay?
Llegamos a la galería donde supuestamente nunca habían existido oficinas, y mágicamente, a la izquierda, una puerta de vidrio al clásico estilo de un edificio viejo y mal cuidado. Pintado de manera burda un "cartel" que dice OFICINAS, para sorpresa de todos, había llegado al lugar correcto, que estuvo siempre ahi y en mi puta vida noté.
Toco el timbre, y una voz de hombre afeminado atiende y pregunta -quién es!?-.
Contesto que tenía una entrevista, y sin dejarme decir más, consulta si había algun chico más esperando; para mi sorpresa, sí, había un flaco al lado mío, con un cuaderno de tapa blanda medio hecho mierda, que si lo veías jamás hubieses pensado que ese pibe, en ese momento, iba a una entrevista de trabajo.
En fin, vamos al grano.
La oficina estaba en el 6to piso, subí al ascensor, y aseguro que jamás tuve miedo de los ascensores, pero este se movía demasiado, y hacía un ruido espantoso. Llegamos a destino, mi "compañero" y yo caminabamos por un pasillo tratando de descular cuál era la puerta, entre tantas puertas iguales y sin número, hasta que la voz afeminada del timbre abre la puerta.
A ver ¡¿Quién puede imaginar que tu primer entrevista de trabajo te puede tocar en una "oficina" de 2x2, con una pared que dentro de poco se cae a pedazos, sin nada más que un escritorio viejo y unas 6 sillas al rededor del mismo, como si fuese una mesa de reuniones?!
Bueno, acá me comentan que suele pasar. YO no me lo imaginaba, aunque al fin y al cabo si no trabajaba ahi tampoco me importaba.
En fin, un rato hasta que llegó el flaco que hacía la entrevista, no era nada fuera de lo normal, es más, estaba peor vestido y arreglado que cualquiera de los que hacían la entrevista conmigo, y ya era mucho decir. Al final, luego de una línea de preguntas pelotudas, como con quién vivís y si habías trabajado antes, explicó que ellos se encargaban de vender a Estados Unidos, dos señales de TV Satelital, Direct TV y una que no sé que nombre tiene. Hacen, prácticamente, lo mismo que Arnet y Fibertel, o Cablevisión y Multicanal, sacan ofertas temporales que, a corto plazo, se convierten en la misma mierda o peor mierda que la empresa anterior.
En pocas palabras, de quedar en este trabajo, le estaría vendiendo a Estadounidenses, la misma mierda que me venden a mí, en Argentina!
Bien...he aquí el punto de todo: Empezar a trabajar en una empresa pedorra, te hace apreciar el hecho de trabajar en sí. La plata a fin de mes, y el ganarte el cada centavo. Y, como el karma es hermoso, lo que hoy es un trabajo pedorro, mañana será un trabajo hermoso.
ResponderSuprimirPara reconfortarte tenes que. Juntar plata comprar un terreno y plantar marihuana, gg para to2
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